AEV

La noche de Walpurgis parte 5…

Hola a todxs!

Pues que me acabo de dar cuenta de que programe las entradas mal, y que al parecer todas se han subido hoy, pues ni modo, les daré spam del libro para que lo lean.

Pues ahora no les traigo un personaje del libro, les traigo mi reflexión final, porque pues ya lo acabé y quiero empezar a leer a Agatha Christie porque me urgeeee terminar mi lista de no leídos.

Bueno, cómo ya podrán haberse dado cuenta de que les presenté a tres mujeres, pues espero que se animen a conocerlas más.

Pues al final, como todo te hace pensar mucho, me gustó mucho que el libro tuviera reflejado las diferentes costumbres de tres generaciones distitnas, de barrio y de ricos, de cultura en general…

Ahorita ando escuchando un podcast bien cool, que también se los recomiendo, se trata de We’re alive. Bueno era un parentesis, se los quería decir.

En fin, el libro me hizo sentir como si volviera a mis raíces, siempre me ha gustado mucho la historia y sobre todo me gusta mucho que me cuenten lo que pasa desde diferentes puntos de vista de diferentes generaciones. Me ha hecho crecer y sobre todo, me ha hecho ver de que no debo juzgar a un libro por su portada, ya que si me siguen en insta, y ven la portada, los colores no son nada bonitos, pero sin duda vale la pena leerlo. Posiblemente me de una vuelta por la casa de la cultura de la UANL.

Me quiero despedir del libro con una frase que esta fuerte pero que me gustó mucho, si no te gusta hablar de mesntruación, no lo leas… (Sobre aviso no hay engaño) y por supuesto es una frase de Mana:

“Ah chigao, ¿Menstruación? Pero si no es la fecha” (Martínez, p. 159)

Se las dejo, porque fue algo similar que mi mejor amiga dijo cuando le pasó una serie de eventos desafortunados, que terminaron con la vida de ella.

Ojalá que con esto, se atrevan a leerlo y sobre todo, se animen a buscar libros que no son tan conocidos.

Saludos, y nos vemos en un mes.

Ivette

AEV

La Noche de Walpurgis

Hola a todxs!

Hoy les traigo de nuevo un personaje sobre este libro, Doña Chayito….

En esta ocasión me recordó mucho a mi abuela, ya que hay una frase que ella siempre solía decirme cuando nos íbamos a dormir… “¿Sabes, hija?… Ya llené de vivir.” (Martínez, p.41) Y así como Doña Chayito, mi abuela cerraba firmemente los ojos y se hacía la muerta. Yo creía que lo hacía por que le cansaban mis preguntas de niña, pero al fina comprendí que era porque extrañaba tanto al abuelo, que de verdad creía que sí se lo pedía a Dios, moriría dormida abrazada a la fotografía del guapo de mi abuelo. Y miren ahora… sigue igual o mejor de vida que hace quince años.

Me gusta mucho este personaje del libro, (como todos) pero es cierto que algunos me recuerdan más que a otros a las personas que han pasado por mi vida. Y… ¡Vaya vida que he tenido! No ha sido ni muy muy ni tan tan… ha tenido de todo un poco, dramas, desgracias, alegrías, amores, desamores, llantos, desordenes alimenticios, mantener a mi familia, etc… y no me quejo, sé que es parte de la vida, qué más se puede hacer, más que sacarle el lado buenas a las cosas.

Es increíble lo mucho que me gustaría contarles, pero que aún no me atrevo, y tal vez, estas entradas al blog, sean pequeñas, pero al fin y al cabo es mío, y con esto poco a poco me conocen. En fin, les quería compartir un poco sobre esto, que me recordó el libro. Y pues me voy a fumarme un cigarrito como diría la cantante Bebé y me iré a tomar un carajillo mientras pretendo que sigo en Cuba.

Saludos y que sigan teniendo bonito verano,

Ivette.

AEV

La noche de walpurgis

¡Hola a todxs!

Por tercera ocasión, les traigo otra entrada de este libro. En esta ocasión me gustaría hablarles sobre otra protagonista que me conmovió mucho. Se trata de Mana específicamente en el capítulo “Las putas también tienen su Walpurgis”. Si han leído el libro me imagino que sabrán por qué Mana. Pero para los que no lo han leído, les presento a Mana.

Mana es una prostituta que tiene bajo su cuidado a su amiga Tania, así de sencillo se las pongo para no spoilerarlos sobre este personaje. Me da mucho sentimiento imaginarme a Mana en la vida real, si ella lo fuera, o tal vez ya la conozco por alguna amistad que alguna vez tuve. Sí, creo que es por eso…

Pues les presento el por qué escogí a Mana.

Mana se parece a lo que alguna vez fué mi mejor amiga, y no lo digo por lo prostituta, si no por cómo se expresaba y cómo la vida la había tratado. Mi mejor amiga como Mana, trabajaron de muchas maneras y de muchos trabajos para poder salir adelante. Y creo que me puedo identificar con Tania por cómo ella me cuidaba.

Recuerdo en una ocasión donde estaba trabajando como mesera en un bar de mi ciudad natal, y que mi mejor amiga andaba en la barra, gritando groserías al televisor, especificamente porque su equipo de fútbol estaba perdiendo. De vez en cuando me daba una que otra mirada y me guiñaba el ojo hasta que alguien de mucho fajo le tiraba la onda, y eso de que ella no estaba nada agraciada, claro que tenía lo suyo, pero a comparación de otras mujeres, ella no estaba nada bonita.

El chavo de mucho fajo, que estaba ciertamente necesitado de atención, le tiraba la onda y le hechaba ojitos, al final se fueron a un motel cerca y ya se imaginaran que pasó entre los dos.

Después de que regresó me dijo que necesitaba una buena fajada y que estaba demasiado tiesa, que ojalá alguien se fijará en mi y que después me llevara durante todo el fin al paraíso, como ella le llamaba. En fin, ya mero me salgo del tema, pero el chiste es.. que ella me enseñó todo lo que necesitaba para la sexualidad, y pues sí, tal vez era una estirada y ella lo sabía, pero al final me sirvieron todos sus consejos. Se los pondré más simple en una parte del libro que me impresionó lo crudo que estaba:

“Mira, mana: tienes que hacerlos sentir muy chingones. Tú diles que son lo máximo. Si sientes que se les está bájando la pasión, clochealos…” (Martínez, p. 95)

Esta frase, me recordó mucho a lo que ella me decía. ¡Qué buenas pláticadas nos dabamos en las noches saliendo de trabajar!

En fin, Mana para mí, fué una de las mejores personajes, y ojalá tuviera su propio libro contando toda su historia, creo que sin duda, me hubiera identificado más y recordado más esa vida parte luchona que tuve que hacer cuando era más jóven.

 

Ivette

 

AEV

La noche de Walpurgis.

¡Hola a todxs!

 

Hoy les vuelvo a traer un poco sobre este libro. Ya sé que es tarea, pero también me gusto bastante.

Pues la vez pasada les conté un poco sobre Priscila y que me desesperaba mucho su forma de ser… todo el fin de semana estuve pensando en ella, y hasta soñé con ella. Pues resulta que muchas de las actitudes de Priscila y de los comportamientos de la familia de Priscila, son muy parecidos tanto a mí como de mi familia, inclusive las costumbres de los familiares se parecen mucho a los de mi familia, por parte de mi papá. Inclusive la frase de la abuelita de Priscila, mi abuela paterna la decía siempre con los novios de mis primas mayores. También la mayoría de las frases de Priscila y de las frases que recordaba de sus abuelos y familiares, me recordaban mucho a mis familiares…

“… ¿Por qué sonríes? El que de sus maldades se acuerda… decía mi abuelo”… (Martínez, p.21) y aqui, mi mamá siempre me la decía.

Les quería contar sobre otro persoanaje con el que me identifique un poco, y es la abuela Isabela.

Isabela es la chava enamorada que no puede ser féliz, esta condenada a vivir una farsa desde el principio. Y todo por sus padres.

Me llamó mucho la atención como la hsitoria de Jerónimo e Isabela se desarrolla, las vistas prohíbidas en el atrio de la Iglesia, la nana que los dejaba solos para que fueran aquellos enamorados, la noticia del casamiento de ella, de dónde viene Jerónimo y sobre todo, que pasó con Isabela.

Al relacionarlo con mi vida, me sentí identificada con la historia de amor, aquella que no podía ser, aquella que estaba casi casi comprometida. El papá de Isabela era igual al mio, pero en este caso, en vez de ser un beneficio de una deuda saldada era para que le dieran un mejor puesto de trabajo)

Me da mucha cosa saber que Priscila e Isabela eran más parecidas de lo que quería creer, y se me figura que yo soy más parecida a mi mamá de lo que quiero creer e inclusive más parecida a mi abuela de lo que creo. Siento que nuestras vidas se han visto reflejadas en las actitudes y sobre todo en las vidas que llevamos.

Me da roña saber que tal vez el libro refleja más sobre mi vida y lo pore que ha sido, y lo fácil que fué para un autor reflejar lo que es, tal vez la vida mexicana de una familia no regia. El reflejo de lo machista que es la vida de los mexicanos aún cuando en la actualidad hay más feminismo.

Y pues eso sería todo por hoy, les quería dejar que el sentimiento de la lectura que me habia dejado y la reflexión que hice a lo largo del libro, sobre mi vida y familia.

Los leo luego,

Ivette

 

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La noche de Walpurgis de Ramón Martínez Sáenz.

¡Hola a todxs!

Sé que he estado muy ausente tanto en instagram como en los distintos blogs. Pero últimamente no he tenido tanto tiempo como quisiera. En fin, un poco de lo que ha estado pasando en estos dos meses. Pues primero me fuí a Valle de Bravo, en el Estado de México durante una semana, en la cual terminé de leer “El señor de los anillos: La comunidad del anillo” de J. R. R. Tolkien. Después de esa semana me regresé a Monterrey y empecé a releer “La guerra no tiene rostro de mujer” por Svetlana Aleksiévich, hasta que llegué a mis clases de verano en la Universidad.

Una de mis tareas es escribir cinco entradas de este libro que escogí, y pues este: “La noche de Walpurgis” de Ramón Martínez Saénz. Y aunque sea un poco de tarea, también se los quería compartir porque vale mucho la pena.

Un poco sobre el autor:

Ramón Martínez Sáenz (1945-2011) fue un destacado profesor y promotor de la literatura mexicana contemporánea en Nuevo León. Impartió cursos, talleres y seminarios en el ITESM, UANL, UDEM, MARCO, entre otras instituciones. Es autor de Carta a María Luisa Puga y coautor de Diccionario de escritoras nuevoleonesas. Siglos XIX y XX.

Primeras impresiones del libro:

Pues para que sepan un poco, el libro está escrito sin delimitar los diálogos. Es muy al estilo de Saramago, entonces al principio me costó trabajo separar los pensamientos, con los diálogos que los mismos personajes tenían entre sí. Al final, ya pude disntiguirlo fácilmente.

Pues antes que nada, me desesperé mucho con una personaje en específico… “Priscila”. Sobre todo en las primeras dos hojas. Se me hacía todo lo que odié a mi llegada a Monterrey hace cuatro años.  Y les explico un poco.

Prisicila es la típica chava de San Pedro, la que cree que el mundo está a sus pies y que si no eres de su grupo no vales la pena, o mejor dicho, juzgar sin conocer realmente a ls personas. Conforme fueron avanzando los capítulos, puedes notar un cambio en ella, pero la primera impresión siempre cuenta. En una parte del libro, en las primeras hojas Priscila, da su punto de vista de la primera impresión que tiene:

“… alto, atlético, bronceado, ojos azules, cabello rubio con luces. “… cuidado, hijita, que pinta para jotito”, ropa de marca y por supuesto, un Rolex. ¡Qué naco!, pensé, un Rolex en la playa” (Martínez, 2012, p.7)

Este pensamiento es uno de tantos en los que Priscila demuestra su sentir de superioridad.

Pasando de largo a este personaje, continuamos la historia en tres generaciónes, y a lo largo del libro se va mostrando como las acciones del pasado repercuten en el futuro. Se ve muy bien, cómo era Monterrey y cómo sigue siendo la forma de ser de los Regios.

Volviendo a los personajes de la primera parte del libro, donde muestran a un Monterrey actual, nos deja ver algunas costumbres de los regios, como lo es ir a visitar la Isla del Padre, algunos antros en la ciudad, cómo piensan que las artesanias mexicanas no valen mucho, etc…

Se me hace muy interesante que el autor refleje esto de los regios, porque es cierto que te hace reir, pero realmente refleja la realidad, que hoy en día y en lo personal lo he vivido.

Mañana les seguiré contando un poco más de los sigientes capitulos del libro.

¡Nos leemos mañana!

Ivette